¿Y Quién propicia la Xenofobia?
Imágenes del “macarra” español golpeando a una adolescente ecuatoriana, han sido presentadas una y otra vez en TV y diarios. Protestas de todos lados, y todo el mundo tiene razón. Intolerancia, frustración, miedo, falta de cariño (presidente ecuatoriano Correa dixit), en fin. Muchos motivos sicológicos que explican la actuación matonezca del valentón este. Otro tanto se podría decir del argentino ese, espectador inmutable del hecho. 
Pero, ¿y tienen parte de la culpa los inmigrantres? ¿Porque cuando llegamos a esta parte del análisis, en Latinoamérica cerramos los ojos, o miramos a otro lado?. Es evidente que una de las causas que sí podemos resolver nosotros, no la exploramos lo suficiente.
Parte de la ira hacia los inmigrantes, se debe al temor de los nativos de perder bienestar a favor de aquellos. Se supone al inmigrante, pobre, inculto, de costumbres bárbaras, dado a la criminalidad, en fin, un dechado de peligros, que pone en riesgo a los hijos que juegan tranquilamente en el parque.
Es evidente que existe un trasfondo económico en la "xenofobia". Si latinoamerica fuese una región rica (lo cual desaparecería este tipo de inmigración), ¿seríamos tratados con desprecio? Pienso que a pesar del color de piel diferente, otro gallo cantaría. Sobre todo en el caso de los españoles, quienes no tuvieron el menor escrúpulo en cruzarse con la raza indígena de estas tierras, a diferencia de los anglosajones que colonizaron el norte. Resultado de esa mezcla hispano-indoamericana, es gente como la chica que fue golpeada, yo, y tal vez tú.
Entonces, ¿Quien es el culpable del desprecio hacia los latinoamericanos?, ¿será de su inveterada y profunda pobreza?, ¿de su falta de inteligencia para trabajar en la dirección correcta y salir del subdesarrollo?, ¿de la violenta corrupción que anida en sus mentes, y que se manifiesta cuando ambiciona y obtiene poder?, ¿somos acaso una raza maldita y perdedora?.
Veamos. Ecuador, el país de la agredida, es uno de los países más corruptos de América Latina y del mundo (ver los ratings especializados). En las últimas elecciones, el pueblo, cansado de la corrupción y buscando un cambio dramático, ha elegido a Rafael Correa, hasta ahora un seguidorcillo del venezolano Hugo Chávez. Quiere decir eso que la población ecuatoriana está mirando a Venezuela, con una miopía terrible, ya que tiene de vecinos a dos países cuyas economías vienen creciendo formidablemente: Colombia y Perú; y por si fuera poco, el país más amigo de Ecuador (por ese factor tan poco arraigado de los enemigos de mis enemigos, son mis amigos), Chile, se encuentra en una situación de prosperidad nunca antes vista. Nada de eso le parece suficiente al Ecuador, que lejos de dirigirse hacia el camino correcto (incentivar la competencia), va a buen paso al despeñadero. Si a eso le sumamos un pueblo con una escala de valores realmente preocupante, más un factor de desintegración notable (tienen más provincias que países bastante más grandes, cada una con su himno, su bandera, y toda la parafernalia del caso); tenemos un caldo de cultivo para exportar inmigrantes y pobreza, y acaparar el desprecio de los nativos donde van. Esto, lamentablemente, se aplica de una u otra manera a todos los países latinos, quienes siempre encuentran la manera de arruinar su futuro (¿lo harán los chilenos?).
Y eso que no hemos analizado las causas de la migración: Ecuador es un país agrícola con uso intensivo de mano de obra. ¿Qué buscan entonces los emigrantes?, porque trabajo, sí hay.
PS: estaba por publicar esto, y aconteció el impase entre el Rey de España y el Presidente Chávez de Venezuela. Creo que amerita un post posterior, aunque algo lo vincula con este.

Pero, ¿y tienen parte de la culpa los inmigrantres? ¿Porque cuando llegamos a esta parte del análisis, en Latinoamérica cerramos los ojos, o miramos a otro lado?. Es evidente que una de las causas que sí podemos resolver nosotros, no la exploramos lo suficiente.
Parte de la ira hacia los inmigrantes, se debe al temor de los nativos de perder bienestar a favor de aquellos. Se supone al inmigrante, pobre, inculto, de costumbres bárbaras, dado a la criminalidad, en fin, un dechado de peligros, que pone en riesgo a los hijos que juegan tranquilamente en el parque.
Es evidente que existe un trasfondo económico en la "xenofobia". Si latinoamerica fuese una región rica (lo cual desaparecería este tipo de inmigración), ¿seríamos tratados con desprecio? Pienso que a pesar del color de piel diferente, otro gallo cantaría. Sobre todo en el caso de los españoles, quienes no tuvieron el menor escrúpulo en cruzarse con la raza indígena de estas tierras, a diferencia de los anglosajones que colonizaron el norte. Resultado de esa mezcla hispano-indoamericana, es gente como la chica que fue golpeada, yo, y tal vez tú.
Entonces, ¿Quien es el culpable del desprecio hacia los latinoamericanos?, ¿será de su inveterada y profunda pobreza?, ¿de su falta de inteligencia para trabajar en la dirección correcta y salir del subdesarrollo?, ¿de la violenta corrupción que anida en sus mentes, y que se manifiesta cuando ambiciona y obtiene poder?, ¿somos acaso una raza maldita y perdedora?.
Veamos. Ecuador, el país de la agredida, es uno de los países más corruptos de América Latina y del mundo (ver los ratings especializados). En las últimas elecciones, el pueblo, cansado de la corrupción y buscando un cambio dramático, ha elegido a Rafael Correa, hasta ahora un seguidorcillo del venezolano Hugo Chávez. Quiere decir eso que la población ecuatoriana está mirando a Venezuela, con una miopía terrible, ya que tiene de vecinos a dos países cuyas economías vienen creciendo formidablemente: Colombia y Perú; y por si fuera poco, el país más amigo de Ecuador (por ese factor tan poco arraigado de los enemigos de mis enemigos, son mis amigos), Chile, se encuentra en una situación de prosperidad nunca antes vista. Nada de eso le parece suficiente al Ecuador, que lejos de dirigirse hacia el camino correcto (incentivar la competencia), va a buen paso al despeñadero. Si a eso le sumamos un pueblo con una escala de valores realmente preocupante, más un factor de desintegración notable (tienen más provincias que países bastante más grandes, cada una con su himno, su bandera, y toda la parafernalia del caso); tenemos un caldo de cultivo para exportar inmigrantes y pobreza, y acaparar el desprecio de los nativos donde van. Esto, lamentablemente, se aplica de una u otra manera a todos los países latinos, quienes siempre encuentran la manera de arruinar su futuro (¿lo harán los chilenos?).
Y eso que no hemos analizado las causas de la migración: Ecuador es un país agrícola con uso intensivo de mano de obra. ¿Qué buscan entonces los emigrantes?, porque trabajo, sí hay.
PS: estaba por publicar esto, y aconteció el impase entre el Rey de España y el Presidente Chávez de Venezuela. Creo que amerita un post posterior, aunque algo lo vincula con este.






